jueves, 14 de junio de 2018

Menos eslip, más bombacha


Son ellas, las bellas, 
Las locas, las de verde
Las pendejas irreverentes
Las que al macho hacen a un lado
Las que disparan al otario balas de ovario
Son hoy, la revolución, no las rebeldes típicas
Son las que enseñan a la política que no hay más rebaño
Mujeres superiores a los varones que no transan y son millones
Valientes históricas de todos delantales, de todos agobios, del dolor, del silencio
Soy el simple muchacho que me baño en llanto, otro varón que recuerda su espanto
Pero ahora se vienen nuevos tiempos, son los de ustedes, bellas señoritas, batalladoras
Tuerzan el brazo del que sea, aprieten los cojones hasta que digan basta, que este es el comienzo
De una nueva instancia, la de ustedes, las mujeres, las de verde, las que imponen lo que les canta
No habrá aborto clandestino, mujer muerta por aborto o asesino, no habrá qué las maltrata
De ahora más son nuestro gobierno ante tanto desatino, echen al FMI, al gobierno, menos eslip
Más bombacha…

martes, 12 de junio de 2018

Hablando con el Che antes de cumplir sus 90

¿Noventa años estás por cumplir, Ernesto? La puta que estás pendejo… Imaginate, dentro de mil años seguirás siendo el Che, estandarte de lucha, el símbolo de la integridad. Bueno…! Bancate un halago… Te cuento un chisme, ahora el gobierno de la Argentina como medida de austeridad va a sacarles los choferes y los autos a los funcionarios salvo a los secretarios, ministros y miembros del poder ejecutivo…. ¿Cuál es la austeridad…??!! Te reís conmigo…Son otros tiempos, Ernesto, de mierda... Vos ibas a laburar a pata. ¿Viste lo de ese Joe Lewis? Nooo… que van a hablar en la OEA sobre un empresario inglés que se está quedando con la Patagonia. Imagino un discurso tuyo ahí y la piel se me eriza. Pero ahora todos bajan la cabeza , Ernesto, Cuba no, querido, Cuba sigue resistiendo….Pero acá sobre todo son obsecuentes, acá en tu Patria dan vergüenza los que conducen. ¡Yo no los voté! Ya sé que con eso no basta… Mirá, mañana, el día de tu cumple, iba a haber un paro pero no y parece que va para el 25… Te conté en mi corazón que hay millones de pobres y desocupados, y que los enemigos del gobierno son los maestros y los científicos. Y, sí, todavía el paro es una fecha incierta. ¡¡El primer paro…!! No me grites Ernesto, qué querés que haga… Yo soy un desocupado, encima…Bastante que voy a todas a las marchas… Sí, bastante es una palabra de mierda. ¿Te acordás cuando nos conocimos? En un cuaderno de mi primo desaparecido, ¿decís? Bueno, pero ahí era un pendejo y más que llevarte en un llavero no hacía. Después me avivé y pedí y sigo pidiendo por mi primo. Creo que sabías que Gustavo iba a encontrarse conmigo en el bar de la escuela de periodismo cuando no se supo más. Enorgullece el primo Gustavo, que salvando las distancias se te parece: familia oligarca y revolucionario…. Eh, bueno! Ah, no , dale, Guevara De la Serna qué es?! No, pero lo que yo te quería decir es que me di cuenta que eras definitivamente familia cuando descubrí en La Habana el libro Ernestito, y ví las fotos de mi viejo, de mi tía y tuya jugando juegos infantiles en la visita de los Guevara de la Serna a los Sánchez Echagüe, mis abuelos… Si si, medio oligarcones también.
Después bueno, mis hijas con tu hijo, mi libro escrito después de haberte soñado soñando tu última noche, los viajes a Cuba, los incesantes a tu casa de Alta Gracia….
Ah, Ernesto, mañana decidimos si hay aborto legal en la Argentina. Buenooo, cómo estás….ya sé que es de la prehistoria seguir hablando de esto, de que la libertad es libertad para unos y para otras veremos. ¿Te acordás de los curas en la Facultad de Medicina que se metían en las practicas? Los curas que dejan de meterse cuando nace el pibe y no les importa que no sobreviva en el barro de la indigencia. 
¿Cuál es tu voto Ernesto? “Voto por los verdes, por el aborto legal y gratuito. Para que ninguna de las tantas marginadas por este sistema capitalista se muera en clínicas clandestinas, mientras las oligarcas abortan como si fueran a tomar el té. Que el Estado las proteja a todas. Debe haber educación sexual desde el primer grado. “
¿Te reproduje bien? Maso…? Pa’ variar…. Bueno, Ernesto, mi corazón por hoy ya está, te llama para dormir. Dale, vení, abrigate bien adentro mío.

jueves, 7 de junio de 2018

Día del Periodista


Nos podrán echar, nos podrán desocupar, nos podrán desechar, ningunear, apartar, descartar, atacar pero ahí estamos los cronistas, los periodistas, los que escribimos, los que contamos, los que miramos, los que decimos, los que mostramos, los que desde cualquier lugar y plataforma y manera te decimos por ejemplo que Mauricio Macri es una mierda y también su vice y la pena que da Peña, y la nefasta hiena gobernadora, y le gritamos a Clarín desde donde sea que nos haya empujado que es la contracara del buen periodismo, que es el reluciente tumor que nunca se acaba de nuestras entrañas nacionales, y les decimos a sus alcahuetes que dan demasiada vergüenza, y los de sus teles y los Fantinos, los Majules, los Leucos todos ex compañeros traidores del oficio de velar con unción a la verdad, no somos esos vendidos, estamos vivos aunque nos piensen muertos y nuevos desaparecidos, aún estamos vivos y también para recordarlos a los 30 mil para que no se nos mueran, porque las Madres se nos van muriendo de acá de la Tierra aunque sean eternas y sin ellas acá qué es lo que haremos si no nos quedamos nosotros los periodistas, los de verdad, los de en serio, de pie, donde sea.

martes, 29 de mayo de 2018

Mi querido, viejo y heroico Defensores: ascendimos al Nacional !


Dragón querido, dándome consuelos en los peores tiempos. En el incendio del 2001, protegido por tu bandera roja y negra dándome risa entre derrumbes, volviéndome de repente festivo y ascendido desde Caballito. 
Hoy, discutiéndole justificaciones al optimismo para vivir, y de nuevo te aparecés para hacerme nuevo otra vez, sí, vos Defe de mi barrio, club de mis entrañas, de mi pubertad, de mis repentinos sentidos, compañero del despertar. Como en el 67, el 72, el 84, el 91. Yo Moría junto a todo en el 2001, y me levantaste en andas.
Hoy encorvado llevo a cuestas tanto desastre aplicado, y de repente me conducís a la euforia de la manera más ardiente. De pronto estoy vivo, me siento vivo gracias a vos, viejo Defensores... Tantas caras, demasiados recuerdos, los muertos queridos que siento colgados de mi hombro, tanto de uno ahí dando vuelta.
Volvimos al Nacional, ascendimos otra vez. Fueron unas horas de transfusión. Me siento por un rato como los viejos tiempos, cuando el barrio, las calles, los pibes, los potreros, Defe, el bar y el metegol, la pileta, Juanita, el boliche, los besos y los árboles, Paroissien y mi vieja, Tres de Febrero y la fábrica abandonado, 11 de Septiembre y las Piedras del arroyo, Comodoro Rivadavia de tierra roja y negra, de Defe , de casa, todo era casa.
Te conocí como postrimería de la ciudad, oliendo a río y barro, calles de polvo, árboles de nísperos robados. Te conocí desde tus napas, Defensores.
Hoy volvemos a abrazarnos, hermano, ya más grandes, distintos, pero con el mismo viejo corazón, amante testarudo de las pequeñas bellas cosas.
Hoy grito campeón y vuelvo a ese lugar que nunca dejé.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Cuando nos enamorábamos

Ahora me acuerdo de cuando amábamos. Sólo importaba amar, o algo parecido, pero había que estar enamorado o algo así, o fingir, para que un libro, una poesía, una canción, nos hiciera pensar en ella o en él. No existía otra forma de vivir sin una ilusión de amor. Rimas tempestuosas nacían en trasnoches cuando nada sabíamos de ella o de él. El poder ruinoso casi que no nos tocaba cuando andábamos imaginando encontrarla/lo, imaginando cómo iba a ser, dónde, el escondite, el beso… Andábamos en andas pensando tocar la bendita piel aunque fuera el colectivo que nos llevara y entre ensueños se nos pasara de largo la parada. Eramos Incesantes, sólo nos justificaban los besos. 
Besos con o sin sexo posterior, tanto no importaba el final, importaban los besos que nos eyectaran a la luna, al insomnio, besos ambulantes incontenibles, besar besar aún apenas, pero con la ternura en fiebre, curándose con analgésicos de nuevos besos.
Alguna vez nos parecimos a personas felices. Saboreaba el corazón nuestros relatos apasionados.
Pero alguna vez pasó que nos hicimos secos. Dejamos de jugar al amor. Nos abruma lo que debería ser el desperdicio. El poder está más enfermo que nunca y anhela nuestra tristeza. Nuestro desgano... Trabaja para el abandono del corazón.

jueves, 31 de agosto de 2017

Me duele Santiago en todo el cuerpo


Tengo a Santiago doliéndome en todo el cuerpo. Mis pulmones no se contraen como siempre  y no es por mi vieja agresión de humo: es el aire que huele extraño. Mis tripas andan ruidosas, páncreas, hígado, intestinos parece que andan de piquetes porque en este último mes nada me cae bien. Mi corazón pide piedad a las caprichosas neuronas: no encuentran otro razonamiento que no concluya en la inmediata aparición con vida de Santiago Maldonado. Las neuronas que todavía no fueron  vencidas sometidas por mis ojos  al prender la TV, insisten con reunirse a cada instante para que mi cabeza explote de bronca: testigos, fotos, pruebas confirman que Santiago fue mandado a desaparecer por el Estado que hoy conduce Macri. Mi hemisferio izquierdo que anuda sueños, fantasías, a veces afiebradas ficciones, me dice todavía que no puede ser verdad.
Así las cosas, mi corazón puja por salirse del pecho y mis pobres piernas amenazan con correr ante el primer barbudo bueno que se asome, ante el primer joven que pase de rostro confeccionado con fruición por duendes y hadas. Pero Santiago no parece bueno, es. Maldice el capitalismo, la obligatoriedad de consumir y no sabe cómo tolerar las injusticias. Por eso no las tolera, y cuando puede da una mano con una de las dos que tiene, armado únicamente con su certeza tan vital de que la tierra debe ser de todos.
De repente  mis manos quieren intentar que haga la vieja vertical de la gimnasia escolar. Intento entender que es para que mire el mundo al revés, porque tal vez patas para arriba uno se lleve mejor con la sociedad. Es que no puede ser que siempre caigan los mejores, los buenos, los justos.

Pero mis brazos ahora quieren otra cosa. Quieren abrazar, abrazar, ir abrazando, ir del brazo a esa Plaza de Mayo habitada de pañuelos. Mañana cuando sean las cinco, abrazando y preguntando por Santiago Maldonado, tal vez  la verdad se haga temblor que haga caer, al fin, a los abnegados precarios de la mentira.             

sábado, 8 de julio de 2017

Humillación

Se roban pibas, el cana se hace el boludo. El juez intercede, el político paga. El posmodernismo exige un bozal. Acá no pasó nada. Nadie siente nada, la moral es de cada cual. Tragamos pesticidas, andá a quejarte y vas preso. Te interfieren los canales que no convienen, andá a quejarte y te suena todo el día el télefono. Me tiembla el cuerpo de odio. Todavía hay quienes se hacen los boludos porque conviene. Pocos dicen lo que es: un país devastado, humillado, castrado, que dicta que el veinte por ciento innecesario de la población muera por fin de abandono. Pero mientras hablamos de Francia, del Brexit, y se nos traba la lengua con Occidente. Somos todos England cuando un loco se sube a la vereda de un puente sobre el Támesis. Acá cada uno anda en sus cosas, sin preocuparse que cuando se acuesta hay diez mil pibes nuevos que no pueden dormir por el hambre. Seguimos atrasando. Todavía hay quienes dudan de quién fue culpable en la dictadura. Es que todavía chapaleamos en el sistema y nos hablamos a nosotros mismos. Pero hay una inmensidad que no entiende qué decimos. Hay gente que ansía su tierra, su Palestina, su Africa libre, pero somos Europa y los Estados Unidos tan gentiles y seniles. Y criminales.
Acá se esconden y son feroces. Con tal de no pensar, levantan altares de basura. Y te escupen amenazas. Se hacen los raros y ven tv, planean autos nuevos y viajes. Caminan sobre la hierba humana. Es una multitud que no entiende y repite. Pero hay algunos de acá y del planeta que se avecinan. Se vienen encima, y como corresponde: del peor modo.