sábado, 11 de julio de 2009

HORROR


... de la descomposición
... de seguir tan vivos a pesar
... de los ambiciosos que empujan para estar primeros
... de los que quieren estar primeros
... del pensamiento positivo
... de tanto periodista mercenario
... de haber sido periodista
... del periodismo
... de la gente elocuente
... de la gente que vive ausente
... del que vota y me caga
... de Mauricio Macri
... del diablo Macri
... de su futuro escuadrón de la muerte
... porque no encuentro a los poetas
... porque algunos callan
... porque estamos cansados
... porque el amor no es lo que soñamos
... porque estamos descompuestos
... y no vomitamos nada
y eso es lo peor

martes, 23 de junio de 2009

Cuidensé, dueños de todo, la juventud no duerme



Lucía y Daniel, atacan. Son dos jovenes que escribieron lo que se leerá a continuación porque sí, porque no se tragan los sapos que el poder económico cree que toda juventud se traga. Y a cuidarse, porque como estos pibes hay muchos, y andan escribiendo, y andan en comedores, en ongs y facultades, son los nuevos locos de Buenos Aires que aborrecen la vieja política y la nueva TV. Andan con el índice helado, pero andan, señalando a cada hora a tanto rey de la inequidad, y protegiendo como pueden, pero con firmeza, a ese dolor que crece más allá de las luminarias y que no quieren que se derrame para siempre en alcohol, droga y hastío. Quieren igualdad, educación, y ni ésto de hambre.



Los pibes que ahora, por ejemplo, se están muriendo de frío

La situación actual en la que se encuentran implicados los menores de edad es desesperante y me genera mucha tristeza. La sociedad, con una mirada escueta y superficial, encuentra como única solución la institucionalización de los menores que inflingen la ley. Sin ver las causas que los llevan a delinquir.
Los menores son víctimas de este sistema que los margina. En el cual viven sin poder ver ni tener un futuro próspero. Estas circunstancias los lleva a adquirir adicciones (como drogas y alcohol) y a la delincuencia, viendo a éstas como las únicas salidas a esta marginalidad injusta.
Imagínese usted que lee estas líneas sentado en su cómodo sillón, cómo sería vivir en un hogar en el cual las paredes no sean de material, el techo no sea de tejas y que el frío entre en invierno, no tener trabajo y no poder conseguirlo por el sólo echo de no vivir en un barrio socialmente aceptado, teniendo una familia de diez integrantes y no poder darles de comer. Y que toda la vida transcurra en esa lucha por sobrevivir. Eso cansa y genera odio.
Estamos frente a una guerra de clases, una lucha entre el que tiene todo y el que no. Sólo pasa por una cuestión de suerte, nacer o no en un ambiente con posibilidades. Nada más.
Los menores son el futuro, es por eso que se debe trabajar para lograr hacer valer sus derechos y para poder incluirlos dentro del sistema. Ellos no nacen delincuentes, sino que el mundo en el que viven los lleva a eso. No son los culpables, lo es el sistema que los margina y sus políticas de exclusión.
Se deben crear intervenciones desde una mirada integral, teniendo en cuenta los factores constituyentes que generan esta situación, como ser la conformación familiar, sus configuraciones y la situación socioeconómica en que se encuentran. Los cuales son determinantes para la formación de la conducta del menor. Entiendo a la gente que pide una solución para este escenario de inseguridad insostenible. Pero pido que entiendan también, alguna vez, a estos menores. ¿Alguien se entera de la cantidad de chicos que mueren de hambre o asesinados por las fuerzas policiales o a causa de su adicción al paco? Nadie reclama por ellos.

Por
Lucía Eugenia Sánchez
Estudiante de Trabajo Social, 24 años



No debe ser poesía

El noticiero
hablaba de pobreza
y las hienitas reían muy educadas;
digo hienitas "de bien", claro,
hienitas moralistas, por supuesto;
hienitas amantes de la felicidad verde, del paredón y de los muros;
hienitas putonas y con hermosas corbatas azules,
hienitas que tiran desinfectante por las calles
para que no se acerquen
los insectos tristes,
insectos tristes y humanos, señora,
esos que respiran
sólo cuando están muertos.

Pero el noticiero nos decía algo:
el hambre, sospechamos, es el circo de los ricos;
por eso, señor, señora,
pasen y vean a ese pibe aspirando una locomotora cerebral
y con un chumbo que le regalaron para matarlo a usted, sí, a usted,
o para matarse él mismo: total, sabe que siempre estuvo enterrado;
pasen y vean a esa nene que camina sin destino,
ella que ya no sueña
o porque no tiene cama o porque no tiene futuro;
pasen y vean la caca del capitalismo,
el cheque vencido del estómago vacío,
el negocio de unos pocos
que sólo funciona
si no son muchos.

Así que la puta madre que los parió a todos,
dije a todos y a mí también,
basta de chequeras caníbales
y de remeras del Che Guevara
en los boliches de moda;
basta de los diarios que no escupen
de las balanzas inclinadas
de los fantasmas que no comen.

Estos no es poesía. No debe ser poesía.
Esto es un grito. Tiene que ser un grito.
Soñando para que la gente se despierte de esta vigilia,
para que algún día, quien sabe,
esas hienitas se pongan serias
al ver que ya no existe la sangre de oro
y que les tocaron por fin el culo del bolsillo;
Soñando, pese a quien le pese,
duela a quien le duela,
por un mundo mejor.

Por
Daniel Mecca
Periodista y poeta, 22 años

martes, 9 de junio de 2009

Macri, más vago serás vos (y por favor, basta de votarlos a él o a su esclava)

Mauricio Macri es el gran peligro de esta democracia un tanto falaz. Votar a Macri o a su esclava Michetti, es votarnos en contra. Por ejemplo, el semianalfabeto ingeniero jefe de Gobierno que ni sabe qué día fue el de la Declaracion de la Independencia de nuestro país --por lo que queda demostrado que habrá comprado, como compra todo, su título universitario-- está atacando feroz y vorazmente a la salud pública y a la educación pública. El quiere colegios privados y sanatorios paquetes, y el que no puede pagarlos que se joda. El Sr. Macri no concibe la gratuidad en los servicios esenciales y fundamentales para la población, porque no sólo negocia con las grandes corporaciones de la salud y quiere menor educación para sus planes de gobernar sobre un pueblo indefenso, sino porque además él está acostumbrado desde niñito a cursar en escuelas de countries y a ser atendido en los centros de atención médica más vip, que su padre Franco podía pagarle con lo que le robaba al Estado argentino.
A continuación, quiero que lean lo que le respondió un docente a Macri, cuando éste irrespetuoso calificó a los docentes de vagos (¡justo él!)




Al Señor

Jefe de Gobierno de la

Ciudad Autónoma de Buenos Aires

Ingeniero Mauricio MACRI

Presente .



De mi mayor consideración y respeto:

Tengo el alto honor de dirigirme a Usted y a todo el elenco que lo secunda, con el fin de solicitarles rectifiquen o ratifique lo expresado ante los medios de difusión, donde fueron vertidas el pensamiento de los mismos con respecto a los docentes en general, diciendo que: “son todos Vagos”.

Lamento que tanto el señor Jefe como los miembros de su equipo de trabajo, piensen así de los maestros, porque me hacen dudar que clase de educación recibieron y si aquellos que los formaron fueron unos Vagos y ustedes son el producto y muestra o resultante de esa vagancia.

Los invito a ustedes a demostrar ante la comunidad y ante toda la sociedad, la veracidad de lo que dicen.

La escuela pública argentina ha sido y es una de las mejor consideradas a nivel internacional a través de toda su historia. Los educadores argentinos siempre han sido modelo de abnegación, compromiso y capacidad.

Para su conocimiento y el de todos sus laderos, le informo que el docente es uno de los más decentes de todos los profesionales, junto con los médicos, enfermeros y demás personal de la salud.

El que abraza la vocación por la enseñanza, jamás lo hace pensando en enriquecerse, ni en hacer fortuna con su trabajo. Lo hace, como una forma de llegar al prójimo, sobre todo al más necesitado, para brindarle por medio de un acercamiento al mundo del conocimiento y de las ideas, las herramientas necesarias para no caer en la esclavitud de aquellos que los pretenden ignorantes para poder manejarlos a su antojo y en beneficio propio.

Los docentes, esos Vagos, hacen todo lo que ustedes por negligencia, omisión o por estar atendiendo sus propios intereses dejan de hacer.

Los docentes son esos Vagos que día a día le brindan a cantidad de hambrientos de la panza y del corazón todo el alimento que está a su alcance, son los que prestan oído a esos padres desesperados por no tener trabajo y no tener con que alimentar a sus hijos. Son el paño de lágrimas de tantas madres solteras y/o abandonadas que no saben como educar solas a sus hijos sin los medios ni la preparación para hacerlo ante una sociedad llena de personajes que se encaraman en los más altos puestos del poder político, solamente para alcanzar sus más mezquinos intereses y aspiraciones, olvidándose de las promesas que hicieron a esos ingenuos, que creyeron en sus promesas y les permitieron con su voto llegar al lugar a donde han llegado.

Los docentes, esos Vagos, son los que pelean día a día con la vida y los medios para conseguir que todos sus alumnos tengan los útiles y herramientas que la familia no les puede brindar, para aproximarse al conocimiento.

Esos Vagos, son los que cuando un niño está enfermo, triste o presenta alguno de los tantos síntomas de abusos a los que son sometidos por mayores inescrupulosos, se preocupan por ellos, les brindan su apoyo incondicional y desinteresado, y se juegan ante la justicia para salvar a muchos de más humillación y más oprobio.

Los docentes, esos Vagos, son los que están permanentemente junto al niño y la familia.

Son los que se quedan fuera de horario para atender a ese niño cuyos padres no concurren a tiempo a retirarlos de los establecimientos por algún percance ocasional se lo impide, o por aquellos que consideran que la escuela es una guardería.

Son los que le sacan horas de atención a su familia para capacitarse permanentemente, para preparar sus clases, para corregir las tareas….

Si tanto odian a los maestros como para decir que son Vagos, porque no se fijan y concurren a las escuelas, con verdaderas necesidades, a interesarse por las mismas y no digitar desde sus escritorios que nuevos negociados perpetrarán escondidos detrás del lema de una supuesta mejora en la calidad educativa.

Estoy dolido, molesto y rabioso con usted y con todo su equipo, pero lo que se hace se paga de una u otra forma, en esta u otra vida, pero siempre se paga.

Y para que sepan señor Jefe de Gobierno y laderos, esta carta la estoy escribiendo en mi casa, después de una jornada intensa de trabajo esforzado y honrado, ingreso todos los días a las 07.30 de la mañana y me retiro de la escuela pasadas las 18.30 todos los días, sin contar los que he trabajado hasta las 21.00, 22.00 y hasta 23.00 horas, trabajando sin el pago de una sola hora extra, en forma silenciosa y permanente, pensando en el material humano que son mis chicos y en esa manga de Vagos que son mis maestros y de los cuales aprendo todos los días el arte de la entrega y el renunciamiento.

Yo escribo esta misiva desde el dolor que me provoca la ignorancia, arrogancia, soberbia y petulancia de los que nos “gobiernan”, que se permiten llamarles Vagos a aquellos que se entregan permanentemente y en forma desinteresada al servicio de los que más necesitan.

Escribo porque considero que si los que “Trabajan y no son vagos”, son como ustedes que no hacen otra cosa servirse del cargo que ostentan en propio beneficio y no como tendría que ser, estar al servicio de los demás desde el cargo, prefiero ser VAGO y no trabajador como ustedes.

Porque le he encontrado una nueva acepción o significado a esa palabra, que no está en ningún diccionario, pero si en el corazón de cada docente:



 V de valiente por enfrentarse en el día a día con las miserias humanas y tratar de brindar a los más necesitados la caricia de una palabra y el pan del amor sincero.



 A de audaz y de arriesgado por intentar cambiar desde ese pequeño puesto de maestro un mundo lleno de injusticias y de mezquindades.



 G de generoso porque para el que lo tiene todo ser generoso no es ningún mérito, si lo es para el que no tiene casi nada y lo da todo, sin esperar compensación alguna ni gloria vana.



 O de orgulloso por la diaria tarea, ardua y silenciosa de tratar de sembrar en nuestros niños sueños de libertad, de igualdad, de solidaridad.



Todo eso de lo que ustedes carecen.

Irrespetuosamente suyo, porque el respeto hay que merecerlo y hay que ganarlo, esperando su reparación pública a la ofensa inferida, de igual manera les saluda.

Roberto Juan Demarchi

martes, 19 de mayo de 2009

Cuba: no todos tienen vuelo

Hay que ser disciplinado para mantener más o menos al día un blog. Hay tantas cosas que hacer, que a veces uno no puede, se olvida. Pero he decidido no abandonarlo, y publicar perlitas como esta que voy a dar a conocer, y otras que mostraré en poco tiempo más. Porque uno habla y habla, y escribe y escribe, y hay que parar un poco, basta de vanidad, mostremos lo que dicen otros, que son muchos y jovenes, que quieren hablar, que tiene inteligencia, y pocos les prestan atención.
Acabo de llegar de Cuba. Lo que sique a continuación, no lo escribí yo, lo redactó alguien con mucha más claridad. Coincido plenamente. Lástima no saber quién es. Ahí va (y los pocos que entran aquí preparensé, en los próximos días, a leer dos textos de jovenes brillantes)




Se dio hace unos días en un vuelo que salió de La Habana con destino Madrid.
Todo comenzó en la fila de facturación de equipajes del aeropuerto José Martí, donde se escuchó, con acento castellano y casi en un
grito, la frase, "vámonos ya de este país de mierda".
La provocación había comenzado.
"Dentro del avión, la mayoría, compuesta por turistas con sombrero de paja y subidos de tono por el ron habanero, dio la razón al dueño del exabrupto anticomunista, y así se fueron sucediendo frases, desde varios asientos, como que Cuba estaba hecha un gran basural, que no había donde comprar nada (se ve que buscaron algo así como El Corte Inglés y no lo encontraron), que una mierda, que las carreteras son infumables, que hables con quien hables todos se quieren ir del país, que intentan sacarte dinero con todas las estratagemas posibles, que no tienen libertad, que no hay partidos políticos ni democracia, que los jóvenes sueñan con comprar cosas que no tienen, que faltan algunos alimentos, que las mujeres quieren casarse con un extranjero para que las saque del país, que los que viven algo mejor son los que tienen familiares en EE.UU. o Europa y mandan dinero, que hay una casta de funcionarios comunistas que controlan todo y se llevan los privilegios, que abundan las jinetereas, que la gente no trabaja porque ganan la ridícula cantidad de 20 euros al mes... .
Al festín se fueron sumando incluso algunos cubanos que residían en Europa, y que aportaron detalles y anécdotas que aspiraban a ser divertidas. Y así, durante un buen rato.
Pocas voces dieron la réplica de un modo convincente y la victoria parecía contundente, pero… de la fila 16, ya con el avión bandonando La Habana , se levantó un hombre de unos sesenta años y dijo con voz serena y contundente:
"Buenas noches.
He escuchado con atención lo que algunos de ustedes han dicho de lo que, al parecer, acaban de ver en Cuba, y sólo pido diez minutos a la tripulación del vuelo para responder.
No se si esa mirada que dicen es producto de lo que traen aprendido desde España o realmente de lo que vieron, de cualquier modo, quiero añadir algunas cosas que, quizás por la premura de tiempo en sus vacaciones caribeñas, no pudieron ver y que pocos le pueden contar.
Les digo que viajo con mi hija, aquí a mi lado que padece de cáncer, en Madrid me dijeron que no estaría de más que en Cuba nos dieran una segunda opinión sobre su enfermedad, porque la medicina es de una gran calidad, tanto, que en vez de exportar armas como hacen algunas potencias capitalistas, incluso España le vende armas a Israel, ¿lo sabían?, Cuba prepara a miles de médicos de familias pobres de todas partes del mundo, incluso de EE.UU. y España, ¿quién lo diría, verdad?, y luego se dedican a curar enfermos en lugares inhospitos de América latina, África y Asia.
Es una pena que no hayan podido ver con el cariño y la entrega con que trabajan en los hospitales.
Dudo también que conozcan la "Operación Milagro", por la cual, miles, cientos de miles de personas pobres de América latina recuperan la vista de un modo gratuito, ni el programa "Yo sí puedo" por el que cientos de miles de personas han salido del analfabetismo, incluso en España, quién lo diría verdad.
He escuchado con atención a todos ustedes y en más de media hora no han citado la palabra bloqueo, que si no saben les digo, que es un embargo que padece Cuba por parte de EE.UU y que condiciona, y de qué manera, las relaciones con el resto de los países del mundo, bloqueo (quédense con la palabra, por favor, no la olviden) que ha sido condenado en la ONU en decenas de ocasiones.
Me pregunto cuánto tiempo hubiera soportado el país al que nos dirigimos una situación similar, un día, una semana, desde luego no cincuenta años, para eso hace falta estar dotado de otro tipo de valores. Valores que no tienen que ver con el consumo de productos que niños tailandeses o laosianos hacen por un céntimo, para que nosotros, ciudadanos del primer mundo, podamos sentirnos felices de poder comprarlos por precios asequibles. Porque a los que aquí hablaron se les olvidó un detalle, para mantener el consumo que hay en Europa o EE.UU es necesario extorsionar y explotar al tercer mundo, sino las cuentas no salen, no olviden este detalle, por favor..
Es cierto, los cubanos ganan poco, pero no lo es menos que tienen casi todo gratis, incluso la comida es, para ellos, barata, la salud y la educación gratuita, por la luz y el agua pagan céntimos, cuando pagan algo, y por si fuera poco, le dan un trabajo y una casa para vivir, que no serán palacios imperiales pero no me negarán que el yugo de la hipoteca o el alquiler condiciona la vida entera de buena parte de ustedes y angustia a muchos de sus hijos.
Dicen que en Cuba hay jineteras y eso es una tragedia, su aparición, desde hace unos años, es un fracaso de esta sociedad que pelea por ser diferente, así lo reconocen ellos mismos, pero, no se ofendan, pero ¿por qué no combaten con el mismo entusiasmo la prostitución en España? ¿Saben ustedes que ostentamos el récord de prostitución en toda Europa? Y, sobre todo, ¿cuántos de ustedes ha venido sólo y exclusivamente a aprovecharse de esta dura realidad que padece Cuba y que ahora critica?
Algunos de ustedes dicen que encontraron cubanos cuyo único deseo es emigrar, eso sí, siempre a EE.UU o a Europa, no hay un solo cubano que desee irse a Honduras, a Haití, a Guatemala, a Nicaragua a comenzar una nueva vida como obrero… es decir, no cambian su realidad por ningún país latinoamericano, sus referentes son Europa y EE.UU, sólo esos países, que por cierto, son muy pocos en el contexto mundial, viven mejor que Cuba, ese quizás sea uno de los mayores logros de la revolución, aunque ustedes no lo entiendan nunca.
No los voy a aburrir más diciendo que Cuba es un país económicamente pobre, apenas tiene azúcar, níquel y turismo pero le exigimos como si fuera un país rico y poderoso, como si estuviera ubicado entre Noruega y Dinamarca.
Ni siquiera si aprovecharon la posibilidad de comprar libros actuales por céntimos de euro.
Sobre la democracia y la libertad, y todas esas palabras prostituidas por el capitalismo, no voy a dar mi opinión porque no quiero que me detengan al llegar a Madrid, en este momento de mi vida que le hago tanta falta a mi hija.
Tampoco pretendo que pierdan más el tiempo con mis palabras, sólo recordarles las virtudes de un pueblo mil veces heroico, que ha parido deportistas, científicos y artistas de primer nivel, y que en este momento ejemplifican cinco revolucionarios detenidos arbitrariamente en EE.UU.; no sé si conocen el caso.
No sé tampoco qué valoración de todo esto harán si la crisis del capitalismo se acentúa y comienzan a tener serias dificultades en su vida personal.
Simplemente me quedo con lo que dicen en Cuba los niños en el colegio, "seremos como el Che", es un deseo, una utopía, un sueño, pero un argumento para caminar buscando una sociedad mejor. En otros sitios se dijo en su día "seremos como Franco" y aquí, en este avión, está el resultado".
Se hizo silencio, desde la cabina se apagaron las luces.

martes, 24 de marzo de 2009

24 de Marzo

Detengámonos unos minutos para reflexionar. Cada 24 de marzo debe ser utilizado para repensar nuestra vida individual y nuestra vida social. Qué hago, qué hacemos para ser mejor, para conformar una sociedad menos injusta. Porque es un deber no olvidar. Hace 33 años un grupo militar respaldado por la oligarquía argentina y las potencias occidentales, pusieron en marcha un plan urgente para acabar con una generación entera que pretendía un nuevo mundo, con mayor equilibrio en la distribución de las oportunidades: un mundo, un país más sanos.
Los grandes grupos económicos nacionales y del exterior no iban a permitirlo. Jamás, en la historia argentina, han cedido un ápice de sus ganancias y privilegios. La juventud de aquel entonces luchaba para acabar con la pobreza, la discriminación, la falta de libertades. Pero se sabe que cada tanto, la historia produce el conjuro de un grupo de necios que retrotraen la vida a su aspecto más patético, más horroroso sólo por el afán de la riqueza y del poder. Es como si inevitablemente, el hombre debiera tragarse al hombre.
Debemos evitar que un 24 de marzo de 1976 vuelva a ocurrir. Hay muchos personajes sueltos, mucha comunidad alterada que darían bendición a nuevos ajustes, nuevas matanzas, a la ley apócrifa de la mano dura. Es que lo que les importa es su bienestar y su seguridad. Hacen marchas por la muerte cruel del florista de Susana Giménez, pero a nadie se le movió un pelo para acompañar en el dolor a las Madres del Paco que ven aterradas como a sus chicos de entre 10 y 15 años les envenenan la vida para siempre. Todos debemos luchar contra las drogas pero esencialmente para que haya educación. Porque en unas de esas ya ni hacen falta los milicos para devastar a otra generación.
Deberíamos ser solidarios y reclamar por cada acto de injusticia. Es criminal que en la Argentina haya 15 millones de pobres, y duele hasta el hueso que los viejos terratenientes acumulen mientras tanto todos sus granos en silos que miran para afuera.
Lo que terminó de consolidarse el 24 de marzo de 1976 fue la mayor pesadilla que tenga memoria nuestra nación, después del genocidio indígena perpetrado por otro general, Julio Roca. La junta militar integrada por el general Rafael Videla, el almirante Eduardo Massera y el brigadier Orlando Agosti asesinó a 30 mil personas, robó bebés, robó casas, quiso aniquilar el pensamiento y destruyó la economía nacional. Para que Argentina fuera un país chiquito, juguete del orden internacional.
Hoy donde estaba la ESMA están las Madres, y hay memoria y libertad para recorrer el predio y no se ve ni una boina. Se desmantelaron todos los centros de muerte y tortura y ya no hay militares a los que se les ocurra gobernar.
Estamos mejor que hace 33 años. Pero, ¿todos decimos Nunca Más? Hay que tener cuidado, memoria y ser incansables en el reclamo y la construcción de una sociedad que no excluya a nadie.

sábado, 21 de marzo de 2009

Urgente: salvemos a los pibes

Las caritas quieren disimular que piden, quieren creer que son amigos que pasan porque temen poner en juego la dignidad. Pero piden, desolados y obligados después de viajar en tren; desconcertados en la puesta en escena de una infancia que les es extraña. Tratan de organizarse en la furia de la pobreza, y algún adulto tal vez dice que vayan unas seis horas, y que con 30 o 40 pesos se vuelvan. Y a las caritas las peinan como pueden, disimulan una educación ausente, y van, van por las mesas y se les encienden los ojos cuando alguien los atiende, los escucha y les despliega una tenue lámina del corazón. Porque no es más lo que hacemos los que les damos dos pesos, las papafritas y los maníes que nos traen con la cerveza. ¿Podemos tan poco? Habría que armar barricadas para contenerlos y no para expulsarlos, darles mayores pedacitos de felicidades que esos maníes. Deberíamos armar cofradías de rebeldes en la ciudad que sí miran a los pibes cuyos padres no pueden más en sus taperas de desdichas de un sistema que los aparta y se relame. Abramos los brazos hasta que nos duelan para abarcarlos. Y quienes no los miran, a quienes esa muchedumbre chiquita molesta, deberían pensar que nada les va a faltar, nadie les va a robar si ellos tienes a su alcance el derecho a una esperanza.
No sé cómo organizarnos. Desde los vidrios del poder no se ve. Nadie nace ladrón ni asesino, ni dogradicto ni violador como señalan simulacros humanos en la TV. La humanidad, como en viejos siglos, sigue devorándose una propia parte porque así cree alcanzar la supervivencia.
Alguna vez habrá que cambiar. Habrá que rechazar la comodidad pensando en otro que anda incómodo.
Virir es casi un soplo en el misterio de los tiempos. Pero por algo pasamos entre vendavales del universo. Modifiquemos, nos toca modificar. Que las nuevas generaciones, que las multitudes de los que nacen sin entender tanto dolor, encuentren una mano, esa mirada, la caricia, la protección, para que la tierra sea menos una superficie de verdugos.