domingo, 21 de septiembre de 2014

Primavera


                                 Creo que esta mañana de primavera estuve a punto de besarla,
                                  era una desconocida, era en la calle
                                  en un local con demasiada gente me pasó por encima festivales de su piel
                                  No podía oler tan bien, no podía yo de repente necesitarla tanto
                                  Qué sucede si uno besa en la calle a desconocidos
                                  Es primavera y tengo ganas de besar sin presentación,
                                  besar sin carné, besar por besar, reír por reír,
                                  jugar a la Rayuela de Cortázar, a ser El Otro de Borges
                                  y cantar con Cerati que soy Primavera Cero, que acabo de nacer…

viernes, 5 de septiembre de 2014

El día del ferretero

Es el Día del Ferretero. Lo honraré yéndole a comprar el tornillo que me falta, la arandela para simular la aureola de santo que no soy, los clavos que restan para crucificarme a esta sociedad, las tuercas para darle otra vuelta a esta vida que no entiendo, le compraré una pinza para ver si sujeto a este corazón volátil, y me pondré en gastos para comprar la escalera que me lleve a saludar en el cielo a los Gustavos que me faltan; buscaré pinceles para pintarme la falsedad de subsistir, una lija para raspar al fondo de las cosas, y me despediré solicitándole un toma corriente, para elevar mi pobre cantidad de watts en esta tarde gris...    

lunes, 21 de julio de 2014

Palestinos e israelíes, juntos en la nueva calesita


La sangre venía de a borbotones y sin cauce, y ahora es un arroyo sereno de apenas sierra que no tiene ni un fin. Me estaré volviendo viejo que estoy sencillo, no me remuerde lo que no pasó y me conmueve el girar de una nueva calesita en el barrio. Siento que lo mínimo es lo importante, me aturde el desconsuelo de lo que no existió y soy leve música que fluye sin parlante. Qué me estará pasando que no pido muerte ya a los israelíes que matan tanto niño palestino, que no vuelvo a condenar al sistema que me quitó de Sida tantos hermanos.
Estoy elevándome, creo que son los años. Pero por quien sea, entiendan y tengan piedad, sin Torah, ni Corán, ni Biblia, basta de muertes, basta de de humanidad despedazada. Se imaginan una nueva calesita con un niño palestino subido a un caballo, un israelí a un auto, un niño cristiano buscando la sortija, y así, que el calesitero no tenga religión y sea feliz desparramando alegría sin saber quién comulga qué, si hay oración de tarde o al amanecer, si hay Dios o no. La tierra es de la Tierra, todos tienen derecho a subirse a su calesita.
Si el mundo se obstina en ser cruel, silbaré y cantaré con el aire que me queda…

viernes, 27 de junio de 2014

24 horas sin Mundial


Hoy no hay Mundial y de repente se me viene encima  un juez maldito, yanki  y expoliador
que antes de ser cadáver busca mi extinción.

Me vuelven los viejos dolores de espalda y recuerdo que el corazón se me escalda por esa llamada en espera

Recuerdo que los zapatos se hunden en la ciudad vencida, que hay containers en vez de aulas y que con negociados nos suicidan

La Fábrica Internacional de Felicidad Artificial (FIFA) ha cometido el error de darnos descanso y hoy me atrevo a mirarme para dentro y no veo

Caigo en la cuenta que el sueldo no alcanza, que mis dirigentes me venden en la paritaria
y soy un gil contando las monedas, me comen los piojos y tengo urticaria

Estaba en eso, de putear al fóbal y su pan y circo, de llorar por nuestros hermanos de Brasil, que sus lamentos taparon con cemento y andá a cantarle a Gilberto Gil

Pero la redonda mueve y ya no somos nada, somos fiebre, obsesión, aparatos y de TV, y hay hasta quienes hablan de Patria, pero de los colmos está hecha la estupidez

Mañana volveremos al sillón, a sentarnos con el conveniente olvido, ya no habrá sombras ni penas, volverá la ansiada tregua a nosotros mismos        

jueves, 12 de junio de 2014

El capitalismo más desquiciado juega el Mundial


Las primeras firmas de la cobertura mundialista de los medios hegemónicos de la Argentina, son las de periodistas a los que nunca se le escuchó una definición, ni escribieron alguna línea que les delatara el pensamiento más allá del circunstancial ir y venir de una pelota. Nadie sabe que alguna vez hayan despotricado ni siquiera contra el degradante poder que controla al fútbol en la Argentina. En realidad ocurre todo lo contrario, más de una vez de sus silenciadas bocas ha salido, muy gentil, el “lo felicito don Julio”, “gracias, don Julio”, “no hay de qué, don Julio”.
 El símbolo del yo no me meto ni para decir si hay o no penal, el más grande rey de juego del distráido ante cada cambio de gobierno, el genio de la conveniente indefinición, Enrique Macaya Márquez, sigue como enviado y subsistiendo en un sector del sistema, el de los medios, el del gran circo del fútbol , donde como diría Charly, “es mejor mirar a la pared…”. Nada es casual, aún a sus 80 años parece útil su imagen imperturbable del no te metas, y eso es lo que pretende el sistema que se  exacerba en un Mundial de fútbol, y más en éste, donde el desenfado del capitalismo en tan enorme que verdaderamente angustia por su impunidad.
¿Dirá Macaya que en Brasil hay unos 100 millones de brasileños que no la pasan bien en su vida diaria, pero que tienen que soportar que el Estado invierta 15 mil millones de dólares para un evento deportivo, cuando lo urgente, lo que reclaman, es que no haya tanta pobreza, que sea más decente la salud pública, que haya más viviendas populares, que la educación y el transporte no sean un dificultad? No creo tampoco que los otros muchachos pongan en disgustos a don Julio, diciendo que la FIFA es una mera oficina que representa a grandes empresas y marcas internacionales y que es a la vez gran servidora de la banca internacional.  Cada cuatro años encuentran otro pretexto para una mega facturación a costa de gente y naciones, tal como ocurre con las guerras y la industria armamentística: hay que hacer guerras o mundiales para ganar mucho dinero
De Sudráfica 2010, ocho de los nueve mega estadios quedaron en desuso. En Brasil llegaron a hacer un estadio en la selva de Manaos ante el horror de los indígenas , donde no hay equipo brasileño de primera división. Lo inaugurarán Inglaterra-Italia, después habrá algunos partidos más, y luego su destino será el de una momia de cemento que tal vez futuras generaciones tratarán de entender.

Qué extraño mundo es este, donde un puñado de seres desaforados mastica fojas de billetes, a costa del exhausto alimento de la mayoría , que atónita apenas si proyecta el día y mira desde un aparato ese gran banquete.         

martes, 3 de junio de 2014

A 90 años de Kafka


Eras lánguido, con tus ojos desbordados de asombro y a pasos gigantes esquivabas los inviernos de Praga, mientras tus huesos crujían en la biblioteca del barrio judío.
Todos fuimos kafkianos soportando caricaturas de la cultura y bochornosos gobiernos que vivían su circo en Castillos construidos a nuestras espaldas, y morimos de verdad y tristeza en un Proceso donde al final la salida podía ser caernos de un avión o mutar del día a la noche en Desaparecido. Pasamos casi por debajo de nuestra puerta como desanimados insectos, tras la brutal Metamorfosis por un amor que nos dejó.
Los laberintos de esta vida en pendiente fueron ocupados con tus libros y tus cuentos y esas cartas que tanto amó Milena y que tu padre desdeñó.
Quién sabe qué dios quiso que tu amigo Max salvara tus textos. Hoy, a 90 años de tu joven muerte no debo olvidarte Franz, porque leerte fue saber que la literatura es la alquimia que transforma en ornamentosas las horas vacías.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Papi cumpliría noventa

Hoy cumplirías noventa años y soplo al olvido, papá. Levanto la copa con mi sangre que es la tuya, y cuelgan guirnaldas en mi corazón con fotos de tus mejores sonrisas; no hay regalo mejor para vos que mi reconocimiento de hijo. Te debo la honradez, papi, la boca en trompa cuando la falsedad me quiere dar de comer, y bebo de tu memoria la rebeldía desde que tu niñez y la mía fue andar rodando sobre espinosos cardos.
Andábamos de la mano hasta de pantalones largos. Fuimos confidentes, yo te conté de mis primeros amores, vos de tus penúltimos. Tu agenda supo salpicar Buenos Aires: tango, fútbol, y ese final de bandera verde que una vez te vi gritar en Palermo. Pero la vida te alejó de la ciudad, justo vos que temblabas en la Bombonera o escuchando al Polaco o leyendo en Don Banchero la historia de San Martín. Ya no fuiste el mismo, te alejaste a un bosque en donde a empujones llegaron tus viejos fantasmas a volver hacer la vida imposible. Tardabas más en tomar otra vez mi mano o que te calme la caricia de mi hermana Lucrecia. Al final te sentaste a ver llegar cada otoño desde una silla de jardín.
No hay un altar que construí para vos porque no rezo, ando con vos encima en mi hombría y cuando soy padre. Hubieras cumplido noventa años y me hubieras dicho “dejá de joder” Martín por celebrártelo. Cada tanto te extraño mucho, viejo, todos los días te tengo.