sábado, 12 de diciembre de 2009

Oh! Bama


Oh! Bama, fruto torcido del Africa agonizante,
Mueca sonriente que tan bien queda para este sistema
Voraz, demente.
Oh! Bama premio Nobel tan talante, entre flashes y corridas
Saltando muertes y suicidas.
Oh! Bama, vida ciega, mascullante perra que feroz no disimula
Pomposos premios por la guerra.
Oh! Bama, tu nación ya se harta de exportar miserias, y el mundo
de tus ácidos y armas en las periferias
Oh! Bama tan farsante con piel negra o blanca, el grupo del dinero
Te quiere entero, en Irak o Afganistán.
Oh! Bama, perforando polvo al sagrado polvo del Oriente
Milenarios fantasmas te acosarán
Oh! Bama, nueva máscara del poder que echa raíces donde no debe
Y miente piedad desde un podrido pesebre
Oh! Bama eres cáscara de una época decadente, usan tu piel negra
como disfraz nuevo de un imperio repelente

Oh! Bama, la misma bandera de la muerte...
Desde aquí abajo salpican lágrimas por otra traición al continente.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Mi club ya no es el mismo sin el Gordo

Hace un año que el Gordo Toti se rajó apenas un rato. Se tomó el bondi que va al cielo, y apoyado sobre un almohadón de nubes otea la Techada para ver si estamos. Un día como hoy del año pasado, ya demasiado harto de cables, sondas y transfusiones, le pegó de puntín a los sufrimientos, y acá quedamos sin sus instrucciones de hincha ejemplar. Cuando su muerte botoneó la noticia, de repente se esfumó una época donde Defensores era como estar en casa, y los jugadores eran como hermanos que entraban a la cancha para tratar de hacernos la gauchada de ganar.
Ya sé que el Gordo aguanta ahora en el paraavalancha de estrellas apoyado en el hombro de Marquitos Zucker. Ya sé que los buenos nunca se mueren del todo. Toti iba con su cuerpo hincha pelotas hasta donde Defe lo exigiera. Por donde sea y por lo que sea. Con su mirada transparente hasta herirte decía lo que tenía que decir, y cuando no le dieron bola palpitó en silencio ese amor por Defensores que nos deja a todos encogidos.
Que no le fueran a hablar de guita al Gordo, de poder, de violencia. Y menos que recontra menos si en el medio estaba Defensores.
El Gordo Toti, el Gordo Juan Romeo Ferrara, murió hace un año cuando tenía 54, la puta madre. Pasó desentonando como miembro de esta vulgar especie humana. Es que el Gordo fue un gran tipo en serio. Y un gran periodista. Y el mejor hincha de Defensores de Belgrano.

miércoles, 25 de noviembre de 2009

Sin tu nombre

De qué hablarán hoy los diarios si no te nombran
Qué mostrarán las cámaras huecas, antes de vomitar sus muertes
Que habrán de mostrar si no es tu mirar sereno, el decir de tu silencio
Ese misterio sobreactuado que igual se obedece
Nada que interese sino son tus formas que se relatan, sino canta tu voz
Ni grita mí grito mudo por vos
En blanco todos los libros si no develan tu novela
De la princesa que encandila el reino gris, que lo releva
De pensar en su destino de abismo
Que da vuelo a las almas en pantanos de desconsuelos
Tu paso abre senderos de colores y terciopelo
Mudo quedará el mundo si no menciona tu nombre
Acabarán sentidos por tu ausencia, habrá sombra y descarte
Y yo seré cualquier cosa, menos hombre.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Tríptico final

Mojados
Lluvia que todo lo empapas, mi pelo, el desvelo, las solapas
Lluvia, resaca y trueno, por tanto perderte es mi desconsuelo
Lluvia de agosto o de enero, lluvia de siempre en mi sendero
Lluvia que has de llover para, si su boca ya lo dijo el no te quiero

Solitarios
La calma mira el campo desolado, te secas, pensamientos salpican
Te ves deslizada, fatigada, corazones inundados sin soñar transitan
Tu boca que olvidó besar maldice, la palidez delata, tu mirar triste
Dónde termina la soledad nadie sabe, el olvido arrastra, el dolor invade

Mutilados
El amor mastica a quien no tienta, y devora al más tentado
¿Quién habrá de ser más feliz, el solitario o el más amado?
Ahí vamos los dos, mojados, sin risas, pocos soles, separados
El amor es la respuesta que al no saber oír, nos hace mutilados

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Menos tus ojos


Ojos. Ojos de niño que miran y resisten ver, ojos de asombro, o de desdén, apenas por arriba del hombro ven.
Ojos y ojazos sin piel ni cara al que una mirada castiga cruel, ojos de espía, de soslayo, mirar de buitre, de hiel.
Ojos ojitos estirados, ojos amarillos por todos lados, ojos para abajo, ojos que se vencen, ojos resignados.
Laten los ojos exaltados, furiosos, ruidosos, graciosos, amorosos, y tras tanto llanto salen a delatar rojos, el espanto.
Parpadea el anciano al que la muerte encandila, y se apiada de su suerte el funeral, al clausurar sus pupilas.
Mirar de mar, mirar de río, ojos de tormenta, ojos de hastío, ojos negros son sinceros, ojos verdes traicioneros.
De qué color son tus ojos, cuánto habrá de nieve, cuánto de sol, no puedo saberlo, si cada vez que me miras dejo de ser yo.

viernes, 11 de septiembre de 2009

Posible diálogo de Ernesto Guevara con la maestra Julia

-Hola, de nuevo aquí. Ya no te bastó con la conmiseración y con regañarme. Julia, ya ves que no he sido un alumno aplicado y menos aseado como pretendes.
-Pero ahora nos están soñando Che, sólo me dejaron entrar una vez y yo pude descubrir al hombre. Alguien ahora nos sueña para que pueda darte el beso que deseaba.
-Me halaga prolongar el tiempo que no tengo con una muchacha joven, hermosa y docente. ¿Por qué se me ocurre la travesura de llamarte decente? Sí, eres docente decente...
-Será que en este mundo es muy decente quien decide ser docente para apasionarse ante un joven con enseñanzas que ya en su puerta se desmoronan.
-No, Julia. Eres docente decente porque entre las maravillas que aún perduran en este mundo, los maestros como tú tienen el don de convertirse en témpanos ante los fuegos morbosos que queman la gracia de los días, para salvar, enaltecer y accionar el gotero que salva a la humanidad. Tantos han asqueado a la existencia, pero hubo quien labró la primera palabra, quien imagino el primer bosquejo, el que plasmó un acto de nobleza, hubo alguien alguna vez que se quitó para dar, otro que pensó de una manera más justa, o quien juró en un papel una lealtad, y estuvieron otros que utilizaron los mares e inventaron y lucharon pensando en hombres sucesores, y tú lo cuentas, pero de otra manera, para que el niño crea que está en un sitio que da ganas.
(extracto del libro "Sueños tardíos con el Che")

sábado, 15 de agosto de 2009

Madre estás

A tu padre, madre, me lo recordabas casi recién con admiración, y yo mirando desde abajo las piedritas y el mundo. Tu padre te paseaba de un brazo sin tu madre muerta, y apenas un poco antes tu madre te acunaba. Pasó poco y yo trato de decirle una palabra cierta a mis hijas. Como un parpadeo ocasional nos vamos sucediendo. Pero morir es sufrir y yo estoy sufriendo.
Adónde andarás madre con ese gesto feliz de mortaja. ¿Te encontrarás con esos otros amados de medio tiempo para distraer el tiempo esperando por mí?
Por nueve meses fuimos uno, y eso es lo suficiente. Con llantos y alegrías fue un amor que no mata ni tu muerte.