miércoles, 3 de abril de 2019

Van a llover ruinas


Fuegos crujen en cada respirar. El inmenso silencio se convierte en río tortuoso, el asfalto se hace ciénaga, un hongo gigante se arma con los latidos.
Algo va a explotar, algo va a cambiar. No hay manera de seguir si no es ardiendo, hay tumultos de novedades inciertas, la nube se pone densa, intensa, van a llover ruinas…
Frecuente inmensidad tan sin sentido
Vamos vanos a ser otros
Pasado mustio, quemado
La vida no debe ser este paso mal dado

jueves, 7 de marzo de 2019

Yo tendría que haber seguido a esa chica de ojos azules

Quien no lee es del Pro
(algunos apuntes que acabo de corregir al mediodía del 2 de marzo)
De los libres nacen las buenas causas. Pero son tantos los sometidos por el interés, el dinero, que si fuera verdad que existe un futuro, lo que viene lo dejan hecho trapo. Hay tantos tan sometidos y se hacen los distraídos! Algunos son esclavos por un salario! O por las migas repiten lo del amo, son criaturas que pasan frío en la noche aunque sea verano. Hay solución, pero es gente que prefiere no enterarse. Su jefe puede robar, amedrentar, estafar, pero ellos dicen vamos para adelante que tengo que hacer el guiso de mi vida sinsentido. De tal que es una sociedad sin sentido, no se asocia, individualista, agonizante de latidos falsos. A los que tienen los bolsillos abiertos para lo que sea, a veces se le traba la lengua y no les gritan a los rufianes que son rufianes. Los que quedamos al margen somos felices. Somos solos porque nunca fuimos cómplices. Pero hay quienes entregan una libra de carne para subsistir. José Martí decía que a los pueblos los engrandecen los habitantes con pensamientos independientes. Pero acá los restos de pan vuelan todo el tiempo y allá van los dependientes sin decoro y con la boca abierta.
Gente de cartón que ni los sufridos cartoneros deberían levantar.
Nunca viví tan estafado. Por el gobierno, por mi club, por los gremialistas, hasta por algunos conocidos que protestan apenas le dan la copa pero siguen dándoles tributos a este sistema que ahora ha enloquecido. Hay gente que se cree rey por un cargo, pero el problema no es ese, con un poquito de poder siguen con el guiño hacia la izquierda pero doblan a la derecha. Hay gente complicada que nos rodea y no se trata sólo de este gobierno paleolítico. Hay gente que de repente tiene un golpe de suerte y no te saluda más, hay gente que se olvida de su gente porque dejaron lustrarse las heroicas imperfecciones del ayer.
Pero finalmente no importa lo que hagan. Acá andamos breves. Acá es ver una mirada, ese pibe nuestro que nos llama, el alba en llamas y no muchos más.
Pido perdón pero me dan náuseas los que tranzan, los conversos, los que se juran torcidos aunque después se llamen derechos y humanos.
¿Quién va a leer lo siguiente? La gente no lee y menos los miserables. De todas maneras tengo las manos atadas hace rato, de tanto tener encima el mundo al revés se me han puesto mustias las falanges. Hay muchos que no quieren que les saquen los auriculares. La vida aturdida, los libros ausentes, sexo por celular, voy a casa temprano.
No nos conocemos más. Cuando alguien me mira de verdad a los ojos tengo la tentación de invitarlo a convivir. El tiempo sobra pero casi siempre va a parar al cesto. El sueño es la gloria imposible, pero para qué nos despertamos si a tan disparatado orbe nada le vamos a aportar nada.
Quiero cerrar con el amor. Vamos a amar que amar cierra todo. Pero no es sencillo. Si yo todavía vivo encantado de una chica de ojo azules que me miró. Y ya sé que no la veré jamás. Mi ejemplo es pésimo, como siempre. Yo tendría que haber seguido a esa chica de ojos azules, y no lo hice. Cuando sucede el encanto, aún sea en el ascensor, en la calle, en el trolebús, no lo dejes pasar, quizás….la vida no sea tan tonta.

viernes, 18 de enero de 2019

Derrame azul



No pudo ser tanto derrame de brutal azul en tus ojos. Fugaz como en mis mejores sueños, te vi pasar y nada podía hacer porque yo era aire y vos verdad. De repente hay simulaciones de la felicidad que se nos acercan, pero la nada es insistente y desvanece todo. Hoy la dicha es fantasma y entonces inventa consuelos. Ella parecía de esmalte, de un cuento, íbamos y veníamos en segundos lentos diciéndonos sin decir, que lo maravilloso no es de este mundo, que gozar ocupa un segundo y que el resto no pasa viendo derrames azules.

martes, 8 de enero de 2019

Mundo cloaca


No quiero que me toquen. Nadie, ni los periodistas que dicen que son –pobre Walsh- todos bien bañaditos de ego y boludez. Haber sido inmigrante como mi abuelo y haberlo roto todo, anarquista, tan obligado individualista, morir llevándonos un par de gorras, o fraudulentos u oligarcas, lo que sea que tapa el caño de nuestra eterna cloaca. Pero acá estoy, bendito, maniatado, echado, con la ración justa para que no chiste, pero yo voy a seguir chistando y gritando que este mundo es una reverenda mierda y que este país se le parece demasiado. Nos cuidamos todo el tiempo el culo y nos lo hacen repetidas veces en el día. Y tan fácilmente... Somos boludos consuetudinarios y vamos a morir sin ninguna necesidad de lápida. Millones rumbo al vacío de la nada y sin reaccionar. El masoquismo de andar envalentonados mientras nos mostramos como la presa fija, al venado que apunta sencillo el capataz, el patrón, insistiendo con la esclavitud de hacerle engordar el ganado.
Deberíamos estar ardiendo y estamos durmiendo. No vamos a tener ni para taparnos en las noches de invierno.

sábado, 5 de enero de 2019

Entre tumbas


Ahora dicen que ya no es la hora del amor. Los medios medios malditos cuentan que se acabó la ternura, que hay que follar, folla follar y a otra cosa, a la cosa, a la nada , al hambre, a la esclavitud moderna, extemporánea, contemporánea, de parados, de costado, a la una y a las dos, rapidito y sin limpiarnos que hay que ver el celu , el celu gobierna hoy, bendito capitalismo que siempre tiene el as de espada del mazo. Besarnos hasta la selfie, que todos sepan que estamos vacíos aunque los otros anden corriendo con el teléfono metido buscando en vano la última neurona. Desechos con amor basura vamos que vamos que votamos la indigencia y andamos en bicicleta y nos emponderamos de tortura. Vivir así no es vivir, menos mal que es verano, los cuerpos se amagan, transpiran, rozarnos quizás, mirarnos de más, parecemos prepararnos a volar.
De todas maneras a veces como esta noche la vida me arde y yo no sé qué hacer entre tantas tumbas.

lunes, 8 de octubre de 2018

Somos muy cobardes, Ernesto


No quería, Ernesto, contarte este mundo. Tanda idiotez consumada, cómo explicarte. Tu combate, dejar tanto la piel, y ahora es ese aparato de TV. Que no estaba prendido cuando vos estabas. Qué felicidad era la realidad. Pelear de frente, besar de frente, hablar en la cara. Hoy nos iríamos tantos a la selva, a dónde sea, pero no está tu voz, comandante. No hay quién nos diga la revolución, somos muy pelotudos, somos cobardes, nos arde el culo por echar a Macri a patadas, pero nos conformamos con palabras, machirulo, vendepatria y no pasa nada…
Te soñé soñando tu final e hice un libro. Que quede constancia en mi tenue vida que fuiste mi guía. Hoy, Che Guevara, andamos de vuelta en insomnios. Vamos armándonos entre sueños para destruir la derrota

jueves, 20 de septiembre de 2018

Ella se encogió

Un escándalo su mirada, pero su fuego fue el lengüetazo que muere rápido bajo las mantas. Lo sabía. El amor se me configura en ráfagas apenas audibles y se va. La soñé después: los mejores momentos de la vida pasan dormidos. Yo la seguía derrotado pero aún así ella se detenía, y en el descarado guión de los sueños, por mí hasta arrancaba una silla con violencia de un bar para que conversáramos. Conmocionado le iba a balbucear un poema pero de golpe no vi más esos rabiosos y velados ojos. Me contentaba con su rodete rubio, su fina nuca como sendero amoroso. Pero ella empezaba a atender su teléfono y hablaba en voz baja y miraba encandilada hacia bajo y se iba encogiendo y yo le quería decir algo pero nadie me oía: la escena se hacía gigantesca yo gritando sin que me escuchen. Y ella ya nada en una silla vacía.
No dejamos nunca de ser breves

lunes, 17 de septiembre de 2018

Desesperación


Me han dicho que ya no más. Que el amor está bajo ruinas Pero yo la imagino a ella, la invento, sin ella no puedo vivir. Imagino sus costados, sus invitaciones blancas, Estoy tan solo, pero ella me va a entender porque sufre como yo. Está sola, entre aguas, siempre sola, siempre tan mal amada. No hay manera de volver a nacer. Pero en este derrumbe la quisiera entre mis brazos. Ella combate, pero por favor que me quiera.

martes, 21 de agosto de 2018

Los niños de Macri


Niños enchastrados de frío entre casillas de hartas chapas. Niños sobre niños en las veredas armando cuencos y ceremonias para el dios paco del olvido. Niños corriendo desastres sobre ignorantes calles, niños corriendo detrás de sus padres, destartalados carros. Niños cientos niños nuevos hechos bollitos en la misma cama repartiéndose el mismo pan del nuevo siglo. Niños sin techo en el techo tratando de cazar ese gato ese pájaro para el caldo mugriento. Niños más niños sumados a la legión inmensa de tristeza, oyendo tras la puerta el desgarrado grito del padre desocupado. Niños tiritando en escuelas públicas a punto de volar por el único escape que le habilitan, el del gas. Niños que mastican carne agusanada en escuelas abandonadas. Niños sin guardapolvos, maestros sin tiza, pizarrón desbordando negritud al futuro escolar. Niños mapuches arrasados, niños sin padres del submarino ahogado, niños coyas sin Milagro y sin risa, niños con agujeros de balas policiales, pobres niños sin orquesta y sin sillas de ruedas, niños nacidos abandonados desnutridos que la endemoniada iglesia dicta nacer.
No hubo Día para estos niños. No hay Feliz.

jueves, 14 de junio de 2018

Menos eslip, más bombacha


Son ellas, las bellas, 
Las locas, las de verde
Las pendejas irreverentes
Las que al macho hacen a un lado
Las que disparan al otario balas de ovario
Son hoy, la revolución, no las rebeldes típicas
Son las que enseñan a la política que no hay más rebaño
Mujeres superiores a los varones que no transan y son millones
Valientes históricas de todos delantales, de todos agobios, del dolor, del silencio
Soy el simple muchacho que me baño en llanto, otro varón que recuerda su espanto
Pero ahora se vienen nuevos tiempos, son los de ustedes, bellas señoritas, batalladoras
Tuerzan el brazo del que sea, aprieten los cojones hasta que digan basta, que este es el comienzo
De una nueva instancia, la de ustedes, las mujeres, las de verde, las que imponen lo que les canta
No habrá aborto clandestino, mujer muerta por aborto o asesino, no habrá qué las maltrata
De ahora más son nuestro gobierno ante tanto desatino, echen al FMI, al gobierno, menos eslip
Más bombacha…

martes, 12 de junio de 2018

Hablando con el Che antes de cumplir sus 90

¿Noventa años estás por cumplir, Ernesto? La puta que estás pendejo… Imaginate, dentro de mil años seguirás siendo el Che, estandarte de lucha, el símbolo de la integridad. Bueno…! Bancate un halago… Te cuento un chisme, ahora el gobierno de la Argentina como medida de austeridad va a sacarles los choferes y los autos a los funcionarios salvo a los secretarios, ministros y miembros del poder ejecutivo…. ¿Cuál es la austeridad…??!! Te reís conmigo…Son otros tiempos, Ernesto, de mierda... Vos ibas a laburar a pata. ¿Viste lo de ese Joe Lewis? Nooo… que van a hablar en la OEA sobre un empresario inglés que se está quedando con la Patagonia. Imagino un discurso tuyo ahí y la piel se me eriza. Pero ahora todos bajan la cabeza , Ernesto, Cuba no, querido, Cuba sigue resistiendo….Pero acá sobre todo son obsecuentes, acá en tu Patria dan vergüenza los que conducen. ¡Yo no los voté! Ya sé que con eso no basta… Mirá, mañana, el día de tu cumple, iba a haber un paro pero no y parece que va para el 25… Te conté en mi corazón que hay millones de pobres y desocupados, y que los enemigos del gobierno son los maestros y los científicos. Y, sí, todavía el paro es una fecha incierta. ¡¡El primer paro…!! No me grites Ernesto, qué querés que haga… Yo soy un desocupado, encima…Bastante que voy a todas a las marchas… Sí, bastante es una palabra de mierda. ¿Te acordás cuando nos conocimos? En un cuaderno de mi primo desaparecido, ¿decís? Bueno, pero ahí era un pendejo y más que llevarte en un llavero no hacía. Después me avivé y pedí y sigo pidiendo por mi primo. Creo que sabías que Gustavo iba a encontrarse conmigo en el bar de la escuela de periodismo cuando no se supo más. Enorgullece el primo Gustavo, que salvando las distancias se te parece: familia oligarca y revolucionario…. Eh, bueno! Ah, no , dale, Guevara De la Serna qué es?! No, pero lo que yo te quería decir es que me di cuenta que eras definitivamente familia cuando descubrí en La Habana el libro Ernestito, y ví las fotos de mi viejo, de mi tía y tuya jugando juegos infantiles en la visita de los Guevara de la Serna a los Sánchez Echagüe, mis abuelos… Si si, medio oligarcones también.
Después bueno, mis hijas con tu hijo, mi libro escrito después de haberte soñado soñando tu última noche, los viajes a Cuba, los incesantes a tu casa de Alta Gracia….
Ah, Ernesto, mañana decidimos si hay aborto legal en la Argentina. Buenooo, cómo estás….ya sé que es de la prehistoria seguir hablando de esto, de que la libertad es libertad para unos y para otras veremos. ¿Te acordás de los curas en la Facultad de Medicina que se metían en las practicas? Los curas que dejan de meterse cuando nace el pibe y no les importa que no sobreviva en el barro de la indigencia. 
¿Cuál es tu voto Ernesto? “Voto por los verdes, por el aborto legal y gratuito. Para que ninguna de las tantas marginadas por este sistema capitalista se muera en clínicas clandestinas, mientras las oligarcas abortan como si fueran a tomar el té. Que el Estado las proteja a todas. Debe haber educación sexual desde el primer grado. “
¿Te reproduje bien? Maso…? Pa’ variar…. Bueno, Ernesto, mi corazón por hoy ya está, te llama para dormir. Dale, vení, abrigate bien adentro mío.

jueves, 7 de junio de 2018

Día del Periodista


Nos podrán echar, nos podrán desocupar, nos podrán desechar, ningunear, apartar, descartar, atacar pero ahí estamos los cronistas, los periodistas, los que escribimos, los que contamos, los que miramos, los que decimos, los que mostramos, los que desde cualquier lugar y plataforma y manera te decimos por ejemplo que Mauricio Macri es una mierda y también su vice y la pena que da Peña, y la nefasta hiena gobernadora, y le gritamos a Clarín desde donde sea que nos haya empujado que es la contracara del buen periodismo, que es el reluciente tumor que nunca se acaba de nuestras entrañas nacionales, y les decimos a sus alcahuetes que dan demasiada vergüenza, y los de sus teles y los Fantinos, los Majules, los Leucos todos ex compañeros traidores del oficio de velar con unción a la verdad, no somos esos vendidos, estamos vivos aunque nos piensen muertos y nuevos desaparecidos, aún estamos vivos y también para recordarlos a los 30 mil para que no se nos mueran, porque las Madres se nos van muriendo de acá de la Tierra aunque sean eternas y sin ellas acá qué es lo que haremos si no nos quedamos nosotros los periodistas, los de verdad, los de en serio, de pie, donde sea.

martes, 29 de mayo de 2018

Mi querido, viejo y heroico Defensores: ascendimos al Nacional !


Dragón querido, dándome consuelos en los peores tiempos. En el incendio del 2001, protegido por tu bandera roja y negra dándome risa entre derrumbes, volviéndome de repente festivo y ascendido desde Caballito. 
Hoy, discutiéndole justificaciones al optimismo para vivir, y de nuevo te aparecés para hacerme nuevo otra vez, sí, vos Defe de mi barrio, club de mis entrañas, de mi pubertad, de mis repentinos sentidos, compañero del despertar. Como en el 67, el 72, el 84, el 91. Yo Moría junto a todo en el 2001, y me levantaste en andas.
Hoy encorvado llevo a cuestas tanto desastre aplicado, y de repente me conducís a la euforia de la manera más ardiente. De pronto estoy vivo, me siento vivo gracias a vos, viejo Defensores... Tantas caras, demasiados recuerdos, los muertos queridos que siento colgados de mi hombro, tanto de uno ahí dando vuelta.
Volvimos al Nacional, ascendimos otra vez. Fueron unas horas de transfusión. Me siento por un rato como los viejos tiempos, cuando el barrio, las calles, los pibes, los potreros, Defe, el bar y el metegol, la pileta, Juanita, el boliche, los besos y los árboles, Paroissien y mi vieja, Tres de Febrero y la fábrica abandonado, 11 de Septiembre y las Piedras del arroyo, Comodoro Rivadavia de tierra roja y negra, de Defe , de casa, todo era casa.
Te conocí como postrimería de la ciudad, oliendo a río y barro, calles de polvo, árboles de nísperos robados. Te conocí desde tus napas, Defensores.
Hoy volvemos a abrazarnos, hermano, ya más grandes, distintos, pero con el mismo viejo corazón, amante testarudo de las pequeñas bellas cosas.
Hoy grito campeón y vuelvo a ese lugar que nunca dejé.

miércoles, 4 de octubre de 2017

Cuando nos enamorábamos

Ahora me acuerdo de cuando amábamos. Sólo importaba amar, o algo parecido, pero había que estar enamorado o algo así, o fingir, para que un libro, una poesía, una canción, nos hiciera pensar en ella o en él. No existía otra forma de vivir sin una ilusión de amor. Rimas tempestuosas nacían en trasnoches cuando nada sabíamos de ella o de él. El poder ruinoso casi que no nos tocaba cuando andábamos imaginando encontrarla/lo, imaginando cómo iba a ser, dónde, el escondite, el beso… Andábamos en andas pensando tocar la bendita piel aunque fuera el colectivo que nos llevara y entre ensueños se nos pasara de largo la parada. Eramos Incesantes, sólo nos justificaban los besos. 
Besos con o sin sexo posterior, tanto no importaba el final, importaban los besos que nos eyectaran a la luna, al insomnio, besos ambulantes incontenibles, besar besar aún apenas, pero con la ternura en fiebre, curándose con analgésicos de nuevos besos.
Alguna vez nos parecimos a personas felices. Saboreaba el corazón nuestros relatos apasionados.
Pero alguna vez pasó que nos hicimos secos. Dejamos de jugar al amor. Nos abruma lo que debería ser el desperdicio. El poder está más enfermo que nunca y anhela nuestra tristeza. Nuestro desgano... Trabaja para el abandono del corazón.

jueves, 31 de agosto de 2017

Me duele Santiago en todo el cuerpo


Tengo a Santiago doliéndome en todo el cuerpo. Mis pulmones no se contraen como siempre  y no es por mi vieja agresión de humo: es el aire que huele extraño. Mis tripas andan ruidosas, páncreas, hígado, intestinos parece que andan de piquetes porque en este último mes nada me cae bien. Mi corazón pide piedad a las caprichosas neuronas: no encuentran otro razonamiento que no concluya en la inmediata aparición con vida de Santiago Maldonado. Las neuronas que todavía no fueron  vencidas sometidas por mis ojos  al prender la TV, insisten con reunirse a cada instante para que mi cabeza explote de bronca: testigos, fotos, pruebas confirman que Santiago fue mandado a desaparecer por el Estado que hoy conduce Macri. Mi hemisferio izquierdo que anuda sueños, fantasías, a veces afiebradas ficciones, me dice todavía que no puede ser verdad.
Así las cosas, mi corazón puja por salirse del pecho y mis pobres piernas amenazan con correr ante el primer barbudo bueno que se asome, ante el primer joven que pase de rostro confeccionado con fruición por duendes y hadas. Pero Santiago no parece bueno, es. Maldice el capitalismo, la obligatoriedad de consumir y no sabe cómo tolerar las injusticias. Por eso no las tolera, y cuando puede da una mano con una de las dos que tiene, armado únicamente con su certeza tan vital de que la tierra debe ser de todos.
De repente  mis manos quieren intentar que haga la vieja vertical de la gimnasia escolar. Intento entender que es para que mire el mundo al revés, porque tal vez patas para arriba uno se lleve mejor con la sociedad. Es que no puede ser que siempre caigan los mejores, los buenos, los justos.

Pero mis brazos ahora quieren otra cosa. Quieren abrazar, abrazar, ir abrazando, ir del brazo a esa Plaza de Mayo habitada de pañuelos. Mañana cuando sean las cinco, abrazando y preguntando por Santiago Maldonado, tal vez  la verdad se haga temblor que haga caer, al fin, a los abnegados precarios de la mentira.             

sábado, 8 de julio de 2017

Humillación

Se roban pibas, el cana se hace el boludo. El juez intercede, el político paga. El posmodernismo exige un bozal. Acá no pasó nada. Nadie siente nada, la moral es de cada cual. Tragamos pesticidas, andá a quejarte y vas preso. Te interfieren los canales que no convienen, andá a quejarte y te suena todo el día el télefono. Me tiembla el cuerpo de odio. Todavía hay quienes se hacen los boludos porque conviene. Pocos dicen lo que es: un país devastado, humillado, castrado, que dicta que el veinte por ciento innecesario de la población muera por fin de abandono. Pero mientras hablamos de Francia, del Brexit, y se nos traba la lengua con Occidente. Somos todos England cuando un loco se sube a la vereda de un puente sobre el Támesis. Acá cada uno anda en sus cosas, sin preocuparse que cuando se acuesta hay diez mil pibes nuevos que no pueden dormir por el hambre. Seguimos atrasando. Todavía hay quienes dudan de quién fue culpable en la dictadura. Es que todavía chapaleamos en el sistema y nos hablamos a nosotros mismos. Pero hay una inmensidad que no entiende qué decimos. Hay gente que ansía su tierra, su Palestina, su Africa libre, pero somos Europa y los Estados Unidos tan gentiles y seniles. Y criminales.
Acá se esconden y son feroces. Con tal de no pensar, levantan altares de basura. Y te escupen amenazas. Se hacen los raros y ven tv, planean autos nuevos y viajes. Caminan sobre la hierba humana. Es una multitud que no entiende y repite. Pero hay algunos de acá y del planeta que se avecinan. Se vienen encima, y como corresponde: del peor modo.

viernes, 16 de junio de 2017

Una inyección de Che a tiempo (a 89 años de su nacimiento)


                                Viendo este horror diario
                                Viendo este mundo ordinario
                                Viendo la decencia en percha
                                Viendo la utopía en baulera
                                Viendo la igualdad en quimera
                                Viendo la ilusión tan estrecha
                                Viendo la demencial pobreza
                                Viendo la oprobiosa riqueza
                                Viendo que se van ideales
                                En transporte de camión de caudales
                                Te invito a que puebles mi cabeza
                                Querido Ernesto Guevara a raudales
                                Maldigo al destino no compartir tu época
                                Haber muerto contigo en la maleza
                                No morir de rodillas y no vivir a tientas
                                Cada uno escondido en cada cueva
                                Con gramos de libertad, sin coraje
                                Mirando por tv cómo el poder hace
                                Retroceda el tiempo y sea el Che que nace
                                Que nos insufle alma al alma muerta
                                Seamos muchedumbres que tiran puertas
                                Donde moran los fabricantes del desastre
                                Creemos un nuevo mundo definitivo
                                Donde no sea el fraude ni el lastre
                               Que no haya quien llore de hambre
                               Y que el fracaso deje de ser cultivo
                               La prioridad serán los de bien abajo
                               Y la oligarquía se irá bien AL CARAJO

jueves, 8 de junio de 2017

Por izquierda

Tengo mi lado derecho paralizado. Soy izquierda al comer, al mirar, al escupir, al amar, al doblar, al hablar, hablo con mi labio torcido apuntando a la izquierda, paro el colectivo con la mano izquierda y le digo a Macri que pare la mano con la izquierda. Soy zurdo al escribir, le pego con la zurda. Frunzo el ceño con la ceja izquierda cuando los profesores no me convencen, cuando me habla un político, cuando otro periodista quiere justificar su esclavitud. El meo me sale para la izquierda, el corazón a veces parece que se sale por la izquierda del pecho, los latidos cuando amo o sufro los siento por izquierda. Me derramo en la cama por izquierda, y aunque no lo ejerza, sé que el amor clandestino se construye por izquierda.

sábado, 3 de junio de 2017

Antes

Antes de la nube inmensa, antes de que seamos invisibles, antes de ser devorados por las máquinas, antes que Guevara sea olvido, antes que la flor púrpura pierda su color, antes que el conjuro de energúmenos absorba el planeta, antes que los guardapolvos blancos se conviertan en reliquia, antes que el sol muera antes del ocaso y la luna no se vea, antes que la cena sea sólo pesticida, antes de que se nos muera la piel sobre el cemento, antes de todo el aire intoxicado, antes de que sea obligatoria la inyección de TV, antes de no darnos ni un saludo, yo te quiero abrigar, querida, consolarte con un abrazo excesivo y escribir mi gran línea, una imperdible escena de teatro, sucumbir otra vez con tu recuerdo y que mis últimas palabras tengan música, que el mar inmenso nos refresque y sea el aliado, que los inunde mientras alcanzamos a decirnos todo y darnos cuenta que es nada. Besar a quien se deba, con los cuerpo despojados, exhaustos de libertad… Y que esto haya sido todo.

viernes, 24 de marzo de 2017

Refugio



Recuerdo a veces esa mirada. Blanca y verde. Centrifugo el tiempo y ahora somos dos desentendidos. Pero de nuevo están tus fotos, el ayer tan lengua larga que se fue y me he vuelto a enamorar apenas ese segundo sin tenerte. Nada más parece que puede amarme después de vos. De tanto encender nos apagamos. Mi corazón explotó una vez y con los restos no sé qué hacer. Debe haber algo más…. Rindo amor a mi perra, a mis plantas, a gatos prestados, a la lluvia, al olor, bebo la humedad y hago fiestas con ella en mi soledad porteña. Pero siempre aparecen tus ojos verdes para rendirle cuentas a la memoria. Tormentas, ventarrones brutales que al final amanecen en tus ojos. La tragedia ya no permite transpirarnos. Hoy vamos de la mano sin consecuencias. Somos refugiados de un final.