De qué hablarán hoy los diarios si no te nombran
Qué mostrarán las cámaras huecas, antes de vomitar sus muertes
Que habrán de mostrar si no es tu mirar sereno, el decir de tu silencio
Ese misterio sobreactuado que igual se obedece
Nada que interese sino son tus formas que se relatan, sino canta tu voz
Ni grita mí grito mudo por vos
En blanco todos los libros si no develan tu novela
De la princesa que encandila el reino gris, que lo releva
De pensar en su destino de abismo
Que da vuelo a las almas en pantanos de desconsuelos
Tu paso abre senderos de colores y terciopelo
Mudo quedará el mundo si no menciona tu nombre
Acabarán sentidos por tu ausencia, habrá sombra y descarte
Y yo seré cualquier cosa, menos hombre.
Escribir en plena libertad, sin mordazas, disfrutando de la creación. Que las palabras puedan jugar entre ellas, aunque vayan a decirnos las penas.
miércoles, 25 de noviembre de 2009
miércoles, 18 de noviembre de 2009
Tríptico final
Mojados
Lluvia que todo lo empapas, mi pelo, el desvelo, las solapas
Lluvia, resaca y trueno, por tanto perderte es mi desconsuelo
Lluvia de agosto o de enero, lluvia de siempre en mi sendero
Lluvia que has de llover para, si su boca ya lo dijo el no te quiero
Solitarios
La calma mira el campo desolado, te secas, pensamientos salpican
Te ves deslizada, fatigada, corazones inundados sin soñar transitan
Tu boca que olvidó besar maldice, la palidez delata, tu mirar triste
Dónde termina la soledad nadie sabe, el olvido arrastra, el dolor invade
Mutilados
El amor mastica a quien no tienta, y devora al más tentado
¿Quién habrá de ser más feliz, el solitario o el más amado?
Ahí vamos los dos, mojados, sin risas, pocos soles, separados
El amor es la respuesta que al no saber oír, nos hace mutilados
Lluvia que todo lo empapas, mi pelo, el desvelo, las solapas
Lluvia, resaca y trueno, por tanto perderte es mi desconsuelo
Lluvia de agosto o de enero, lluvia de siempre en mi sendero
Lluvia que has de llover para, si su boca ya lo dijo el no te quiero
Solitarios
La calma mira el campo desolado, te secas, pensamientos salpican
Te ves deslizada, fatigada, corazones inundados sin soñar transitan
Tu boca que olvidó besar maldice, la palidez delata, tu mirar triste
Dónde termina la soledad nadie sabe, el olvido arrastra, el dolor invade
Mutilados
El amor mastica a quien no tienta, y devora al más tentado
¿Quién habrá de ser más feliz, el solitario o el más amado?
Ahí vamos los dos, mojados, sin risas, pocos soles, separados
El amor es la respuesta que al no saber oír, nos hace mutilados
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Menos tus ojos

Ojos. Ojos de niño que miran y resisten ver, ojos de asombro, o de desdén, apenas por arriba del hombro ven.
Ojos y ojazos sin piel ni cara al que una mirada castiga cruel, ojos de espía, de soslayo, mirar de buitre, de hiel.
Ojos ojitos estirados, ojos amarillos por todos lados, ojos para abajo, ojos que se vencen, ojos resignados.
Laten los ojos exaltados, furiosos, ruidosos, graciosos, amorosos, y tras tanto llanto salen a delatar rojos, el espanto.
Parpadea el anciano al que la muerte encandila, y se apiada de su suerte el funeral, al clausurar sus pupilas.
Mirar de mar, mirar de río, ojos de tormenta, ojos de hastío, ojos negros son sinceros, ojos verdes traicioneros.
De qué color son tus ojos, cuánto habrá de nieve, cuánto de sol, no puedo saberlo, si cada vez que me miras dejo de ser yo.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Posible diálogo de Ernesto Guevara con la maestra Julia
-Hola, de nuevo aquí. Ya no te bastó con la conmiseración y con regañarme. Julia, ya ves que no he sido un alumno aplicado y menos aseado como pretendes.
-Pero ahora nos están soñando Che, sólo me dejaron entrar una vez y yo pude descubrir al hombre. Alguien ahora nos sueña para que pueda darte el beso que deseaba.
-Me halaga prolongar el tiempo que no tengo con una muchacha joven, hermosa y docente. ¿Por qué se me ocurre la travesura de llamarte decente? Sí, eres docente decente...
-Será que en este mundo es muy decente quien decide ser docente para apasionarse ante un joven con enseñanzas que ya en su puerta se desmoronan.
-No, Julia. Eres docente decente porque entre las maravillas que aún perduran en este mundo, los maestros como tú tienen el don de convertirse en témpanos ante los fuegos morbosos que queman la gracia de los días, para salvar, enaltecer y accionar el gotero que salva a la humanidad. Tantos han asqueado a la existencia, pero hubo quien labró la primera palabra, quien imagino el primer bosquejo, el que plasmó un acto de nobleza, hubo alguien alguna vez que se quitó para dar, otro que pensó de una manera más justa, o quien juró en un papel una lealtad, y estuvieron otros que utilizaron los mares e inventaron y lucharon pensando en hombres sucesores, y tú lo cuentas, pero de otra manera, para que el niño crea que está en un sitio que da ganas.
(extracto del libro "Sueños tardíos con el Che")
-Pero ahora nos están soñando Che, sólo me dejaron entrar una vez y yo pude descubrir al hombre. Alguien ahora nos sueña para que pueda darte el beso que deseaba.
-Me halaga prolongar el tiempo que no tengo con una muchacha joven, hermosa y docente. ¿Por qué se me ocurre la travesura de llamarte decente? Sí, eres docente decente...
-Será que en este mundo es muy decente quien decide ser docente para apasionarse ante un joven con enseñanzas que ya en su puerta se desmoronan.
-No, Julia. Eres docente decente porque entre las maravillas que aún perduran en este mundo, los maestros como tú tienen el don de convertirse en témpanos ante los fuegos morbosos que queman la gracia de los días, para salvar, enaltecer y accionar el gotero que salva a la humanidad. Tantos han asqueado a la existencia, pero hubo quien labró la primera palabra, quien imagino el primer bosquejo, el que plasmó un acto de nobleza, hubo alguien alguna vez que se quitó para dar, otro que pensó de una manera más justa, o quien juró en un papel una lealtad, y estuvieron otros que utilizaron los mares e inventaron y lucharon pensando en hombres sucesores, y tú lo cuentas, pero de otra manera, para que el niño crea que está en un sitio que da ganas.
(extracto del libro "Sueños tardíos con el Che")
sábado, 15 de agosto de 2009
Madre estás
A tu padre, madre, me lo recordabas casi recién con admiración, y yo mirando desde abajo las piedritas y el mundo. Tu padre te paseaba de un brazo sin tu madre muerta, y apenas un poco antes tu madre te acunaba. Pasó poco y yo trato de decirle una palabra cierta a mis hijas. Como un parpadeo ocasional nos vamos sucediendo. Pero morir es sufrir y yo estoy sufriendo.
Adónde andarás madre con ese gesto feliz de mortaja. ¿Te encontrarás con esos otros amados de medio tiempo para distraer el tiempo esperando por mí?
Por nueve meses fuimos uno, y eso es lo suficiente. Con llantos y alegrías fue un amor que no mata ni tu muerte.
Adónde andarás madre con ese gesto feliz de mortaja. ¿Te encontrarás con esos otros amados de medio tiempo para distraer el tiempo esperando por mí?
Por nueve meses fuimos uno, y eso es lo suficiente. Con llantos y alegrías fue un amor que no mata ni tu muerte.
martes, 28 de julio de 2009
A mi hija Lucía en su cumpleaños

No bajes la cabeza ni ante el rey más mentiroso, la bajarás sólo ante la impotencia por la insistencia del dolor.
No resistas a la indulgencia, hay veces que la comprensión logra el milagro de redimir.
No regales en cuotas tu maravillosa risa. ¡Estalla de felicidad! Aunque más de las veces no sea para tanto.
No exageres con la desconfianza, que tarde o temprano el malvado trastabilla y el bondadoso va en su ayuda.
No mientas cuando la mentira es una daga filosa, hazlo apenas si es que se trata de no ahondar agonías.
No malgastes el tiempo bajo ninguna circunstancia, pero tiene en cuenta que no son vanas las horas que pasas con tu única compañía.
Sí harás lo posible para reconstruir espacios en tu corazón, aún con el llanto fresco de un amor partido.
Sí exigirás justicia con la misma terquedad que tiene el sol al asomarse, porque no hay conciencia en más dificultades que la que duerme lo cierto.
Sí lucharás por modificar este mundo, para que no haya nadie demasiado arriba y nadie demasiado abajo, y para que por fin sean condenados los que transformaron abundancias en desdichas.
Sí le darás amistad al que menos tiene, porque el que tiene todo en exceso sólo usa su tiempo para conservarlo.
Sí tratarás de rellenar con conocimientos tú espíritu, porque amortiguarás las caídas y la sabiduría te dará abrigo ante los vientos de espanto.
SI deberías saber que te quiero, y aunque uses el derecho de ser distante de mis palabras, NO podrás, ni inquilina consecuente de otro universo, desprenderte de mi mano.
martes, 21 de julio de 2009
Poema por cambio de celular
Cuando alguien llama imagino sorpresas, anuncios de aventuras, propuestas de locuras o simplemente latidos de una voz querida.
Cuando alguien llama y llueve afuera y en el alma, imagino redenciones, perdones, que hablen compasivas las causas perdidas.
Cuando alguien llama esas veces pocas en que mi corazón recita, puedo contestar con risas que no hay engaños, mentiras, y creer que al mundo la razón lo asista.
Cuando alguien llama ya sin aliento, me arremango a derrumbar lamento, apago tormentas con baterías, y entonces soy más feliz en mi tristeza.
Pero cuando nadie llama se ahonda el crepúsculo, la sangre dormida se estanca, las horas pasan largas y lentas, y la vida sin sonido cruje vieja, se aquieta.
Cuando alguien llama y llueve afuera y en el alma, imagino redenciones, perdones, que hablen compasivas las causas perdidas.
Cuando alguien llama esas veces pocas en que mi corazón recita, puedo contestar con risas que no hay engaños, mentiras, y creer que al mundo la razón lo asista.
Cuando alguien llama ya sin aliento, me arremango a derrumbar lamento, apago tormentas con baterías, y entonces soy más feliz en mi tristeza.
Pero cuando nadie llama se ahonda el crepúsculo, la sangre dormida se estanca, las horas pasan largas y lentas, y la vida sin sonido cruje vieja, se aquieta.
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