lunes, 21 de septiembre de 2015

Tercer adelanto de mi pieza teatral "El tiempo siempre se olvida de todos nosotros"

 Pero…  ¿Dónde está? ¿Dónde fue? ¿Habrá sido una alucinación? ¿Todo será una alucinación? ¿Habrá algo verdadero? Pero yo la vi, o me pareció… Me hizo señas, yo no debería estar aquí, no debería haber bajado. Me esperan… Pero la vi tan hermosa, tal vez porque no parecía terrenal. Por qué será que tantos habitantes de este planeta se van afeando con el correr del tiempo, no es que maduren o envejezcan, sea afean por dentro y se les pone oscura la mirada, se hacen oscuros como los ponientes, se quedan sin luz interior, se ponen tenebrosos como la tierra reseca, algunos se deshilachan como un musgo débil ante el primer viento y van a parar al lugar de la conveniencia,  otros se agrietan y asoma su horroroso fondo como en un sismo, andan marchitando cotizando sus gotas de esperanza en mercados ajenos a la juventud. Estos seres son tantos que le han   resquebrajado al mundo su frágil alegría, apenas encuentran pasión en las artificialidades de lo material,  y ahí se los ve, entonces, se van encorvando con la carga de un corazón pesado de frustraciones y seco de amor… (se detiene y mira para la parte en penumbra del escenario) ¿Pero dónde se habrá  metido la Bailarina? Qué oscuro se puso esto aquí…

jueves, 3 de septiembre de 2015

Los líderes políticos deberían ser los que naufraguen


La humanidad se va a pique, absorta en su indiferencia criminal. La soberbia Europa, ciega y sorda se encierra en sus fronteras como si eso bastara para olvidar su culpa: la proliferación que practica con saña de un capitalismo monstruoso que se solaza devorando carne humana; y su complicidad con la guerra impiadosa que Estados Unidos e Israel vienen desatando hace tiempo en Oriente, con el único fin de apropiarse también de las riquezas de esa región.
Este mundo es una proliferación de vergüenzas constantes. Dónde irán a parar los presidentes y primeros ministros, por dónde se desparramarán tantos millones de millones de billetes acumulados y tan celosamente guardados, qué quedará en pie de los templos del poder y del dinero, de qué habrá servido la siembra de tanto terror, de tanta hambre, el desquicio de la absoluta desigualdad. De qué servirá todo cuando el mundo vaya a "parir felicidad, en un futuro que no existe"
vas a parir felicidad
yo te lo anuncio tierra virgen
después de hundirte surco a surco
y como vieja tumba abrirte
después de alzarte como un hongo
y deslumbrarnos como un cíclope
vas a parir felicidad
y no habrá almas disponibles
vas a parir felicidad
como una bendición horrible
y nadie habrá de recogerla
en un futuro que no existe

martes, 18 de agosto de 2015

Otro breve adelanto de mi obra de teatro

... si la vida fuera solo amor no tendría  gusto el amor. El amor es una excepción, y fue nuestra excepción. Ya ves que me amaste sólo a mí a pesar de todos tus otros hombres. El amor es una sensación espasmódica que en nuestro caso dura porque se acabó. El amor elige saltando entre cada quien, como una ruleta de la fortuna que premia con el consuelo del beso apasionado. El consuelo por habitar este mundo de frecuentes desdichas, de voraces injusticias, de tremendas guerras, del dolor más profundo, este mundo de las provocaciones más hirientes, como el hambriento que ve desde su vida apenas viva  el desmonte de las riquezas que se llevan  unos pocos.  El amor es como el mejor pimpollo, el más colorido, el más fragante que lo da todo cuando florece, y perfuma la vida y que por un rato nos hace la representación de un mundo  bueno. Pero el pimpollo al fin es flor sin fuerzas y marchita. Nadie puede vivir amando,  pero todos deben vivir luchando. La vida es lucha, es más que nada lucha, resistencia. Los seres humanos tienen un componente que los resguarda, tal vez sea el alma, que no permite el suicidio de todos al conocerse  que indefectiblemente el camino es breve y se acaba, y como diría William Shakespeare,  que apenas “la vida es una sombra que pasa…”  

viernes, 14 de agosto de 2015

La tragedia argentina


Andan mojados, embarrados, ofendidos, de nuevo olvidados, marginados, se sienten descarte, que no son, que no cuentan. Del otro lado del muro, los de buena posición gozan de sus lagos y piscinas. Más allá, donde se estrella la gota en el fino cristal, en los de mejor posición aún, los políticos, se maldice esta lluvia enferma que corta toda aspiración de descanso en Europa, Punta, Pinamar, o en el propio spa de la casa. Y más allá de más allá, en el medio de las inmensidades de una tierra que no debería pertenecerle, el terrateniente fuma conforme su habano frente al ventanal, mientras mira como su canal ilegal manda el agua a donde ni le importa.
Desde apoltronados sillones vuelven a contar cuánto ha entrado  por la exportación de ese herbáceo transgénico que ha tirado a los tirados a la vera inmunda de cada río, cada arroyo, expulsados de sus campitos donde supieron plantar maíz, tener alguna vacas y un chancho gritón, y gallinas y trabajo y futuro. Todo el país plantado de soja para que los chinos la coman, y acá se queden sin comer tantos pequeños campesinos, mientras la tierra se retuerce de dolor fumigada por Monsanto y mata al que se le acerque.

La lluvia voraz, nos mostró otra vez la tragedia argentina: el notable desprecio de la minoría acomodada, por el resto…       

viernes, 7 de agosto de 2015

La dejé ir

La dejé ir como siempre me dejo a mí
Esa sonrisa era el milagro que no iba a pasar
Pero lo dejé pasar
Me mostró sus manos
Aceptaba una acaricia y no acaricié
Me miraba para que la mirara y no miré más
Era hermosa pero la imaginé fea después
No fuera cosa que me alcanzara
Hoy estoy de luto sin viudez
De negro he nacido, y en sombras moriré

sábado, 1 de agosto de 2015

brevísimo adelanto de mi obra de teatro

...Mi memoria me permite recordar cada detalle de tu cuerpo, cada pliegue, conservo la foto de tu piel encendida. Tu amor fue el único paraje de dulzura que conoció mi vida. Me diste tanto en tan poco tiempo… Pero si la vida fuera solo amor no tendría  gusto el amor. 

domingo, 26 de julio de 2015

Caricia

Es el descanso

Tengo temores de la música 

Es el soborno del aire que por un rato nos convence

Aunque seamos tambor, temblor, ruido,  y al final desencanto, agonías con pobres melodías consecutivas.

Suena y vamos sin tiempo ante un brumoso y tibio despertar de un amor que no hubo.

Al fin, es nuestro desecho que no se tolera ver. 

Vamos cantando el sonido que no suena, 

Las voces nuestras parecen pasados, pesadas, pisadas, 

Es un engaño vivir, y vivir por una nota, por la caricia. 

Vamos en vano a respirar de nuevo, 

Debemos ser inconscientes del abandono, 

Nada se va a acabar sin saber porqué empezó.

Estamos así, tratando de acariciar a alguien.